Muchas personas piensan que contratar a un interiorista es solo para elegir cojines o cuadros. Pero el diseño de interiores va mucho más allá de la decoración: implica transformar el espacio de forma técnica y funcional.
2.1. Decorar es vestir, diseñar es construir
Decorar es embellecer un espacio ya creado.
Diseñar es repensar cómo se habita ese espacio: su distribución, recorridos, iluminación, materiales…
Un proyecto profesional empieza mucho antes de que lleguen los muebles.
2.2. ¿Qué incluye un proyecto de interiorismo?
Distribución y planimetría.
Estudio de iluminación según el ciclo circadiano.
Elección de materiales (por estética, durabilidad, temperatura).
Coordinación con técnicos e industriales.
2.3. ¿Por qué es importante?
Imagina reformar un baño sin un plano técnico. ¿Dónde va la toma de agua? ¿Y la luz del espejo? ¿Y si eliges un pavimento que resbala o se mancha con cal?
Con proyecto, todo está pensado desde el principio. Evitas errores y te aseguras de que el resultado sea armonioso y funcional.







